El teletrabajo no era una mala idea: cómo el puñetero COVID19 ha abierto mentes y medidas - Javier Ordás

El teletrabajo no era una mala idea: cómo el puñetero COVID19 ha abierto mentes y medidas

He tenido la fortuna de que prácticamente en la mayoría de mis proyectos, el teletrabajo ha sido una opción. Lamentablemente, por otro lado, para muchas personas el teletrabajo no ha sido una opción para realizar su trabajo hasta la actualidad.

Ahora, un maldito virus, el COVID-19, nos ha forzado a recluirnos y cambiar la forma que entendíamos nuestra vida social y laboral para intentar combatirlo y nos ha dejado como alternativa viable y segura para trabajar el uso del teletrabajo.

Mi experiencia desde hace años con el teletrabajo.

En general, ha sido siempre muy positiva. Para realizar mi trabajo como consultor, he necesitado esencialmente sólo 2 herramientas: ordenador y teléfono.

Por tanto, reuniones, meetings, status… mientras haya internet y proactividad para gestionarlas con eficiencia y puntualidad, puedo realizar mi trabajo sin problema.

Mitos, ventajas e inconvenientes

Mito típico y usual: si se facilita el teletrabajo, hay personas que lo van a utilizar para vaguear y no trabajar. Mi experiencia con ese mito lo pone en duda:

  • Teletrabajar no implica que no haya control de la empresa sobre el tiempo de dedicación. Hay herramientas de control si se requieren de ellas y KPIs que manejar en base a ellas.
  • En la mayoría de los trabajos, tienes un equipo, para el cual trabajas o lideras, y salvo que seas el dueño de la empresa, siempre tienes alguien por encima a quién tienes que reportar. Por tanto, el escaqueo debería ser en principio, difícil.
  • Te debes a unos clientes y unos objetivos que debes cumplir, sino trabajas, no se cumplen. Y ojo, el trabajo y la dedicación se percibe también teletrabajando.

Las ventajas que he vivido con el teletrabajo

Los inconvenientes del teletrabajo

  • Contacto con las personas, me parece bastante obvio y el más importante: cuando el teletrabajo se establece de manera continuada, con el paso del tiempo, yo particularmente echo de menos trabajar físicamente mano a mano con un equipo. Tomarte un café mientras charlas con tu jefe o un compañero, comer con tus compañeros en la oficina o fuera de ella e incluso reunirte físicamente con tus clientes y disponer de ese feeling que te permite conocer más a tu interlocutor.
  • Si tienes alguien en tu equipo que falla o no se comporta de forma adecuada a nivel profesional, no tienes la baza de buscarlo físicamente sino da «señales de vida» vía telemáticamente o por teléfono.
  • Puedes pecar de trabajar de más, desmitificando justo lo que creia mucha gente de que se trabaja menos teletrabajando. Se puede trabajar más y dedicando muchas más horas, porque las reuniones por via telematica pueden ser igualmente ineficientes que las físicas y el saber que siempre estas disponible por via telemática hace que las personas «tiren» más de ti a nivel profesional.

Deja un comentario