La paradoja del boxeador confiado, crisis del sector del marketing y el COVID-19: reflexión para mirar hacia adelante - Javier Ordás

La paradoja del boxeador confiado, crisis del sector del marketing y el COVID-19: reflexión para mirar hacia adelante

No quiero hacer un post de «capitan posteriori» y espero que al final del post no quede esa sensación. Quiero hacer una reflexión sobre la situación del sector del marketing y publicidad antes del COVID-19, qué sabemos ahora y lo que podemos hacer mientras tengamos COVID-19 como un factor que nos va a influir a negocio en los próximos a todos los niveles.

La paradoja del boxeador confiado

En boxeo se suele dar la siguiente situación de vez en cuando: el boxeador que ha dominado el ring tras una racha de combates, obtiene el éxito y títulos. Está contento y se confía. Llega un día, en un combate con boxeador en teoría, de menor nivel, empieza a sufrir. Piensa que, bueno, será un bajón temporal. Hasta que su contrincante le consigue poner en apuros y gana el combate.

A Anthony Joshua, campeón de peso pesado, le pasó esta situación recientemente:

¿Qué fue de Anthony Joshua? Lo veremos más tarde, antes os quiero detallar la experiencia:

Era el año 2011, cuando empecé a dedicarme profesionalmente al ámbito del marketing y la publicidad. Ese año, trabajé en una empresa de muebles bastante tradicional, con varias marcas de mobiliario, con una especialmente muy reconocida y con varias tiendas en la zona norte de España. La empresa tenía varias sociedades en relación a las marcas creadas y podríamos decir que la marca más lowcost, con mobiliario comprado en China, era la más rentable y muchos meses, la más vendida. Trabajé unos meses allí, y como quería aprender más, me vine a Madrid para trabajar en busca de proyectos más diferentes y a nivel internacional.

En 2013, la empresa de muebles cerró. En 2011, Ikea ya existía, había una sede abierta desde 2005. ¿Cual fue el problema? ¿Fue Ikea principalmente? ¿Por qué cerró la empresa en 2013? Podría hacer un análisis detallado de todas las variables, pero básicamente se podría decir que aún sabiendo que había un nuevo y fuerte competidor y que el sector estaba cambiando, los propietarios no analizaron a fondo o no debidamente, siguieron con su management de empresa familiar, con déficit críticos (no cuidaban a sus proveedores, realizaban impagos…) y pensaron que el canal online no era una vía de negocio.

En la parte final de 2011, entré a trabajar en una agencia de marketing digital. Tras algunos pasos en falso en años anteriores, la agencia había visto que con los servicios de marketing digital podían ser rentables y crecer. La empresa pasó de 25 empleados a casi 100 empleados en 2 años. Tras fracasos anteriores, se «pusieron las pilas», analizaron el contexto del sector y acertaron con una vía de negocio.

Las dos empresas descritas eran empresas familiares. Una siguió haciendo lo mismo, la otra buscó nuevas vías.

La crisis en marketing y publicidad en 2020: señales de alarma antes del COVID-19

El pasado año, tras conversaciones con colegas del sector del marketing y la publicidad, comentábamos que igual nos «comíamos una crisis en breve». Yo escribí un post sobre  en mi otro blog sobre ello, porque veia el panorama complicado.

Pues bien, la crisis ya está aquí,  hemos encajado un puñetazo que nos deja al borde del K.O cuando pensábamos que era una simple torta y con una enfermedad inesperada de regalo. ¿Qué podemos hacer? A nivel macro, a corto plazo, poco. A nivel individuo, lo que si me he aprendido y me ha enseñado la experiencia, tras victorias y fracasos es que nos tenemos que levantar si o sí, ponernos «las pilas» y que:

  • No hay que subestimar el entorno.
  • Es mejor pecar de exceso de análisis en los proyectos a embarcarnos que tener deficit de ello.
  • Estrategia y planificación es lo que nos va a guiar a ver la salida.
  • Trabajar las relaciones con el entorno es vital (clientes, proveedores…)

Y sobre todo, empatía, para evitar a ver situaciones que se dieron en años de crisis anteriores, cuando las condiciones laborales de mucha gente del sector han sido deplorables. Si queremos vivir bien nosotros, trabajemos para que los demás tengan unas mínimas garantías para que puedan disfrutar de la vida personal y profesional igual que nosotros. Un equipo feliz garantiza más resultados que un equipo infeliz.

Fin de la paradoja del boxeador confiado

Después del combate, Anthony Joshua entendió que tenía que mejorar, se había relajado y confiado. Debía potenciar sus fuertes y reducir errores.

Se realizó un combate de revancha con su anterior contrincante, Andy Ruiz. Para este nuevo combate, Joshua perdió 4 kilos, se movió con rapidez por todo el ring y sus movimientos fueron más precisos desde el primer instante. Ganó y recuperó el éxito:

Imagen portada: Boxing AIBA

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